El viento manda
Lo primero que aprendés en la Patagonia es que el pronóstico de lluvia importa poco: lo que importa es el viento. Te cambia la sensación térmica, te frena en el sendero, te cierra un paso de montaña y puede dejar un catamarán amarrado en el muelle. Acá no se planifica contra el viento; se planifica con él.
La regla que me quedó: madrugá, porque muchas veces la mañana es lo más calmo del día. Llevá una campera rompeviento de verdad, un gorro que no se vuele y nada suelto en la mochila. Y si el guardaparque dice que un sector está cerrado, está cerrado.
Las ráfagas de más de 100 km/h son habituales en el verano patagónico. El 17 de noviembre de 2025 una tormenta sorprendió a un grupo de excursionistas en el Circuito O de Torres del Paine y murieron cinco personas.
Desde la reapertura del circuito, CONAF controla los senderos todos los días y restringe el acceso según el pronóstico.


















